{"id":3393,"date":"2023-01-24T12:02:11","date_gmt":"2023-01-24T12:02:11","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/?p=3393"},"modified":"2023-03-24T20:49:38","modified_gmt":"2023-03-24T20:49:38","slug":"el-climax-o-el-ritual-colectivo-de-la-adiccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2023\/01\/24\/el-climax-o-el-ritual-colectivo-de-la-adiccion\/","title":{"rendered":"EL RITUAL COLECTIVO DE LA ADICCI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3393\" class=\"elementor elementor-3393\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d84e74e elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d84e74e\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a649e21\" data-id=\"a649e21\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1a2892c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1a2892c\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #333333;\">La poesi\u0301a tiene sus discreciones. Hay veces que camina ano\u0301nima y distrai\u0301da por el tejido de las calles. Se despliega con una serenidad que pareciera ser indicio del placer, luego de una vida desmantelando los espacios. Ha destensado lo suficiente sus rasgos como para pretender evidenciar el pulso de otro tiempo, tambor de intensidades haciendo de cada paisaje un incendio que horadaba lo real. Porque hay poetas que au\u0301n sin saber siquiera&nbsp; que en algu\u0301n momento escribiri\u0301an, ya se han pateado una ciudad entera, la han dado vuelta, abriendo la trama de sus posibilidades. O ha sido quiza\u0301s el aprendizaje de la ciudad, aquello que los ha convertido en poetas; lo que e\u0301stos han hecho de ella, provoca\u0301ndola, incorpora\u0301ndole nuevas velocidades, abriendo dimensiones inauditas para lo que se espera de los cuerpos y sus desplazamientos, desplegando el trazado de nuevas vitalidades.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Lo que me acerco\u0301 a Daniel Busquets fue comprender que su discrecio\u0301n hablaba demasiado de una poesi\u0301a que pasa primero por la lectura que se ha realizado del mundo; por la forma en que se habita o inhabita en e\u0301l, como si la escritura, aparentemente, fuera el efecto de una vida: decidir publicar alrededor de los cincuenta an\u0303os, desinteresado por cualquier ci\u0301rculo editorial o poe\u0301tico. Quemar parte de la existencia, si es que ella en algu\u0301n momento invitaba a escribir.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Quiza\u0301s, en este sentido, una obra sin ser sintoma\u0301tica puede recoger los si\u0301ntomas de los seres que la producen o esta\u0301n en la o\u0301rbita de sus lenguajes. Porque a su lengua se le filtran experiencias; porque sus palabras aumentan en espesores, debido a que se nutre de diferentes co\u0301digos, de sentidos bifurcados que la tensionan y entrelazan. Desde este punto de vista, alguien podri\u0301a preguntarse: \u00bfco\u0301mo leer <i>El cli\u0301max<\/i> \u00abde\u00bb Daniel Busquets sin la curiosidad por aquellos comportamientos codificados que sus personajes escenifican; sin inquietarse por la nomenclatura con que sus voces designan las substancias que consumen o los estados a los que son enviados por cada dosis? \u00bfCo\u0301mo no extran\u0303arse tambie\u0301n por lo que a veces se inyecta o se marca en el imaginario material de la piel del texto?&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Puede que la poesi\u0301a de Busquets ampli\u0301e los registros \u2013inasibles\u2013 de la vida nocturna y clandestina de la Barcelona de mediados de los an\u0303os setenta y comienzos de los ochenta. La escena de una Barcelona marginal que adoptaba sistemas de vidas alternativos y arriesgados. Es probable que parte de este imaginario quede suspendido aqui\u0301, entre las alusiones de una poesi\u0301a que abre, no sin cierta curiosidad o iro\u0301nico morbo, una interrogante o situacio\u0301n a evocar. Voces voyeurs\/sugerencia testimonial, son parte de lo que <i>El cli\u0301max <\/i>puede otorgar en su amplia galeri\u0301a de adicciones.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Sin embargo, la experiencia puede operar tambie\u0301n por sobrecarga y sus lenguajes evidenciar un acontecimiento demasiado abrumador como para traducirse a este otro lenguaje de la escritura. Tal vez Daniel Busquets, en su tardi\u0301a aparicio\u0301n como escritor, ha querido decirnos que es necesario darse un tiempo, esperar por un lenguaje donde escancie la experiencia.<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">De este modo, <i>El cli\u0301max<\/i>, pra\u0301cticamente en toda su extensio\u0301n, situ\u0301a sus voces en el momento en que acontecen las experiencias de sus adicciones, su recai\u0301da en estados descritos metafo\u0301ricamente por una voz que aparenta estar dialogando con sus colegas de transgresio\u0301n. Se trata de escenas que parecen estar siendo ambivalentemente grabadas, tanto por vi\u0301ctimas y sobrevivientes de una nueva transaccio\u0301n y los efectos de sus dosis, o bien, por el control vigilante y restrictivo que nunca es identificado en su totalidad. Asi\u0301 tambie\u0301n, el texto en ocasiones asume el imaginario cinematogra\u0301fico de las peli\u0301culas de espionaje y de una era post-industrial, donde extra\u00f1os personajes recogen el boti\u0301n cerca de los viaductos y se desplazan como \u00absombras chinescas\u00bb por \u00abfa\u0301bricas en desuso\u00bb o hacia \u00abgarajes desinfectados\u00bb. Alli\u0301 graban, o se aprecian, juntos mirando hacia el objetivo de una ca\u0301mara, mientras simulta\u0301neamente son perseguidos y observados por \u00absate\u0301lites traidores\u00bb.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Es en estos espacios semiocultos, intersticiales o marginales de la ciudad, donde algunos seres desarrollan cotidianamente su \u00abmarcha nocturna\u00bb hacia lo so\u0301rdido. Se convierten alli\u0301 en \u00abma\u0301quinas de placer\u00bb y \u00abma\u0301quinas de sufrir\u00bb. Entre la frialdad de los escombros industriales aparecen \u00abalacranes\u00bb y \u00abelectrodos\u00bb, \u00ababyecciones y accesorios\u00bb que atenazan el cuerpo, excedie\u0301ndolo en estados y sensaciones. \u00abCasi tu\u0301. Quiza\u0301s yo\u00bb, la experimentacio\u0301n del cuerpo aqui\u0301 siempre es orgia\u0301stica, colectiva.<\/span><\/p><p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\"><br><\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\">\n<\/p><p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/la-intriga-637x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"637\" height=\"1024\"><\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\">\n<\/p><p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\"><br><\/span><\/p><p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Si en <i>El cli\u0301max<\/i> se deslizan pasajes que aluden a la transgresio\u0301n del cuerpo que ya se tematizaba en La trama perfecta (&#8230;), libro simulta\u0301neo en tiempos, lenguajes y experiencias, ahora es la preponderancia de las drogas, es el \u00abpara\u0301sito lise\u0301rgico\u00bb el que se despliega y apodera del cuerpo\/textual reproducie\u0301ndose en ima\u0301genes\/alucinaciones. En este sentido, quiza\u0301s una de las mayores riquezas de este libro es la forma en que es tratado el culto a las drogas y los estados que ellas provocan. La invitacio\u0301n es al \u00abpicnic y el diluvio\u00bb, al \u00abcamping en ruinas\u00bb, a la \u00abbarbacoa\u00bb y los \u00abco\u0301cteles\u00bb, al que se presentara\u0301n \u00abbuitres y mil pe\u0301talos\u00bb&nbsp; esperando \u00abel cielo estupefaciente\u00bb.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">A medida que los poemas avanzan, comienzan a ser ma\u0301s abundantes en insinuaciones o ima\u0301genes psicode\u0301licas. Pronto sus personajes pueden encontrarse en un \u00abcrucero fantasma\u00bb producto de la \u00abmezcalina en alta mar\u00bb, o bien, al interior de un \u00abinvernadero\u00bb cuando la naturaleza exuberante del cli\u0301max comienza a desatarse. Aparecen entonces la \u00ablluvia de meteoritos\u00bb, el \u00abdeleite y la tempestad\u00bb, \u00ablos mordiscos y la llovizna\u00bb que los sumergen a todos bajo la superficie de la clandestinidad. Porque aqui\u0301, el juego de los placeres radica tambie\u0301n en saber co\u0301mo \u00absumergir bajo un lago\/ los tambores y el exceso\u00bb. Es por ello, que el \u00abe\u0301xtasis subso\u0301nico\u00bb acontece no so\u0301lo en la dimensio\u0301n de los cerebros y los cuerpos, sino tambie\u0301n a escala de las \u00abplazas del peligro\u00bb.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Pronto el \u00abdoble caos\u00bb, que profanaba a los seres que asistieron a e\u0301l, experimentara\u0301 la \u00abley espiral\u00bb de su descenso. Las sensaciones y figuras imaginarias del placer comenzara\u0301n a ser desplazadas por poemas que conceptualmente sintetizan la adiccio\u0301n: la dulzura, la quiebra, el remolino, la fuga, la destruccio\u0301n. Una de las voces concluira\u0301 el libro diciendo: \u00abse esta\u0301 abriendo todo\/ y todo se adormecera\u0301\u00bb. No obstante, nos dice Busquets, au\u0301n quedan francotiradores que se \u00abinyectari\u0301an la lluvia\u00bb o suplicari\u0301an al sicario por un \u00abu\u0301ltimo homenaje\u00bb al dios de sus adicciones.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">La tribu de aquel tiempo parece haber decantado entre \u00abvi\u0301ctimas y supervivientes\u00bb. Daniel parece haber sido parte de ambos. Quiza\u0301s como los efectos de una dosis incierta, tampoco e\u0301l sabe cua\u0301ndo ha comenzado su poesi\u0301a o si esta ha derivado en aquel Vicio impune del que en Chile nos hablaba Alone (Herna\u0301n Di\u0301az Arrieta), extasiado y febril por la lectura o por el vicio de escribir sobre lo que se lee.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">Sin duda, los riesgos y amenazas que hoy puede tener la escritura poe\u0301tica comprometen de distinta manera la vida de quienes se han hecho sus asiduos. Conservando su discrecio\u0301n, Daniel Busquets me ha dicho entre risas que quiere ser un poeta inco\u0301gnito. Sin embargo, \u00abquie\u0301n podri\u0301a dominar\/ el resplandor que huye\/ de una caja de ritmos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Rafael Fari\u0301as Becerra<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\"><span style=\"color: #333333;\"><i>Nota:<\/i> este texto se publica el a\u00f1o 2015 en la edici\u00f3n espa\u00f1ola de <i>El cl\u00edmax<\/i> (Editorial Desbordes). Recientemente ha sido incluido en el ap\u00e9ndice del libro <i>La intriga constante<\/i> (RIL Editores) con modificaciones en su edici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p dir=\"ltr\" style=\"line-height: 1.3800000000000001; text-indent: 35.4pt; text-align: justify; margin-top: 0pt; margin-bottom: 0pt;\">\n<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8ea454b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8ea454b\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><b>MODIFICACI\u00d3N<\/b><\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">C\u00f3mo te atraen el bar<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">del paseo mar\u00edtimo,<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">el aguardiente de arroz<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">con un lagarto dentro.<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">Como te ha fascinado<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">la botella de mezcal<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">que lleva gusano frito.<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">Una tanda de tragos,<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">y muy pronto ser\u00e1s<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">hombrecito que flota<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">entre larva y reptil.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><b>C\u00c1LCULO<\/b><\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">\u00bfCon qui\u00e9n suceder\u00e1<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">barra libre y bacanal?<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">\u00bfSer\u00e1 mec\u00e1nico har\u00e9n,<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">suplicio de los metales<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">un consuelo muy veloz,<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">la vainilla o el ung\u00fcento?<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><b>EXPECTACI\u00d3N<\/b><\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">Pasillo con agujeros<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">a la altura del sexo.<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">De un lado, est\u00e1s t\u00fa,<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">del otro, \u00bfqui\u00e9n sabe?<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">De la abertura saldr\u00e1<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">lo que medio aguardas.<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">Tambi\u00e9n debe surgir<\/span><br \/><span style=\"color: #333333;\">lo que ni t\u00fa sospechas.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">\u00a0<\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Foto-2-Ester-Andorra-300x198.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"198\" \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">*Fotograf\u00eda Ester Andorr\u00e0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><b>Daniel Busquets <\/b>(Barcelona, 1953) Ha ejercido la profesi\u00f3n de bibliotecario en la Biblioteca de Catalu\u00f1a de su ciudad natal. Es autor de tres poemarios en lengua catalana <i>La trama perfecta<\/i> (2008), <i>El cl\u00edmax<\/i> (2013), y <i>Els ambients<\/i> (2019). Ha traducido y publicado los tres t\u00edtulos al castellano (2010, 2015 y 2022) Como poeta y promotor ha participado activamente en la escena literaria local, Estuvo invitado en oto\u00f1o de 2016 a lecturas en Santiago de Chile y Valpara\u00edso tras publicar su traducci\u00f3n de<i> El cl\u00edmax<\/i> en este pa\u00eds. Actualmente, acaba de publicar en edici\u00f3n biling\u00fce el libro <i>La intriga perfecta<\/i>.\u00a0<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPuede que la poesi\u0301a de Busquets ampli\u0301e los registros inasibles de la vida nocturna y clandestina de la Barcelona de mediados de los an\u0303os setenta y comienzos de los ochenta. La escena de una Barcelona marginal que adoptaba sistemas de vidas alternativos y arriesgados. Es probable que parte de este imaginario quede suspendido aqui\u0301, entre las alusiones de una poesi\u0301a que abre, no sin cierta curiosidad o iro\u0301nico morbo, una interrogante o situacio\u0301n a evocar.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":3394,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-3393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mirada-oblicua"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3393"}],"version-history":[{"count":99,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3791,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3393\/revisions\/3791"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}