{"id":2936,"date":"2022-05-31T15:04:40","date_gmt":"2022-05-31T15:04:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/?p=2936"},"modified":"2022-07-15T10:03:47","modified_gmt":"2022-07-15T10:03:47","slug":"fotografia-el-archivo-familiar-sin-archivo-por-maria-fernanda-piderit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2022\/05\/31\/fotografia-el-archivo-familiar-sin-archivo-por-maria-fernanda-piderit\/","title":{"rendered":"FOTOGRAF\u00cdA: EL ARCHIVO FAMILIAR SIN ARCHIVO. Por Mar\u00eda Fernanda Piderit"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2936\" class=\"elementor elementor-2936\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9372cc1 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9372cc1\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-bab8ec4\" data-id=\"bab8ec4\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bc71bb2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"bc71bb2\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">\u201cA veces siento que la fotograf\u00eda no me alcanza\u201d, me dijo Agostina Centuri\u00f3n cuando conversamos sobre su trabajo. Pens\u00e9 que estaba de acuerdo con ella. Muchas veces ni las palabras ni las im\u00e1genes alcanzan para expresar la complejidad de nuestros afectos, a pesar de que tanto unas y otras aspiran a cierta autonom\u00eda a la hora de comunicar \u2013o no\u2013 ese engorroso mundo que ocurre a trav\u00e9s de nuestra corporalidad.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Al querer hablar sobre el trabajo en proceso de\u00a0 Agostina no encuentro mejor manera de describir mi art\u00edculo sino como\u00a0 el t\u00edtulo de una tesis que encontr\u00e9 en internet buscando la definici\u00f3n de <i>sentipensamiento<\/i>, expresi\u00f3n que hab\u00eda escuchado a feministas del mundo andino \u2013quer\u00eda por ahora esquivar el \u201cgiro afectivo\u201d\u2013, pero cuyo origen estar\u00eda en los textos del soci\u00f3logo colombiano Orlando Fals Borda (Ramos, 2020).<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">El t\u00edtulo se\u00f1ala: <i>Sentipensamientos infantiles de\u00a0 mujeres que buscan sanar su ni\u00f1a interior<\/i>. Al encontrarlo me di cuenta de que, efectivamente, este era el tema que quer\u00eda desarrollar aqu\u00ed y tambi\u00e9n pude de alguna manera apoyar la hip\u00f3tesis de que muchas escritoras y artistas visuales contempor\u00e1neas est\u00e1n en un proceso similar de \u201csanaci\u00f3n\u201d de las experiencias de su ni\u00f1ez, aunque con enfoques y procedimientos diferentes, que espero poder continuar en esta columna sobre fotograf\u00eda.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Lo interesante de la tesis de Erika Y. Nieto y Valentina Galeano es que consideran al proceso creativo, que involucra relaciones entre palabra e imagen, como un modo de sanaci\u00f3n de las heridas de la infancia que escapa de las terapias tradicionales,\u00a0 donde se comprende al individuo aislado de su entorno sociocultural y, en cambio, lo consideran como un proceso <i>transpersonal<\/i> que se abre a modo de\u00a0 \u201cun canal de di\u00e1logo social amoroso y emp\u00e1tico\u201d. Si bien, las autoras de esta tesis no desarrollan el concepto de <em>sentipensamiento<\/em>, mi elecci\u00f3n de este t\u00e9rmino se corresponde con el intento de esquivar la tradicional dicotom\u00eda cuerpo-mente de la filosof\u00eda moderna occidental, como si pudi\u00e9ramos pensar sin sentir emociones o emocionarnos sin pensar.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Es evidente que en un trabajo de b\u00fasqueda de una identidad, como la investigaci\u00f3n art\u00edstica de Agostina, las dos cosas no solo est\u00e1n entrelazadas, sino que son una, al igual que cuando se con-funden imagen y palabra en determinados soportes. En efecto, la investigaci\u00f3n de Agostina se inicia cuando comprueba que en el archivo de fotograf\u00edas familiares no encuentra im\u00e1genes de ella siendo una ni\u00f1a peque\u00f1a. Entonces tuvo la fantas\u00eda, no tan extra\u00f1a seg\u00fan los psic\u00f3logos, de que era adoptada, es decir de que \u201cen realidad\u201d no era parte de esa familia. Y una cosa la llev\u00f3 a la otra, hasta que en un cementerio de la regi\u00f3n del Cuyo encontr\u00f3 la \u00fanica foto de su bisabuela, estampada \u2013como es costumbre todav\u00eda en algunos lugares\u2013 sobre la tumba. A partir de entonces, su trabajo ha consistido en reconstruir ese archivo familiar ausente, silencioso, oculto y olvidado, queriendo ser olvidado incluso, oblig\u00e1ndolo a ser olvidado.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Pero, \u00bfc\u00f3mo es un archivo que no ha sido resguardado?, \u00bfd\u00f3nde encontramos ese archivo? En el campo de las artes, el archivo es el lugar de la memoria, nos dice Ana Mar\u00eda Guasch (2005); de la memoria individual tanto como la cultural,ya sea colectiva, comunitaria o comunal, tanto en lo\u00a0 que se refiere a un conjunto f\u00edsico de informaci\u00f3n encontrado, construido, recreado o ficcionalizado; material o virtual, p\u00fablico o privado.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Valeria A\u00f1\u00f3n (2017) desde los estudios literarios latinoamericanos, hace notar que adem\u00e1s de la materialidad del archivo est\u00e1 el potencial de interpretaci\u00f3n de ese archivo como ficci\u00f3n de origen o como mito. Por su parte, para Alejandra Castillo (2020) el archivo es el marco escritural y narrativo que gu\u00eda y condiciona los modos de ver las im\u00e1genes, dando lugar al <em>r\u00e9gimen esc\u00f3pico<\/em> o, en otras palabras, especie de imaginario colectivo sobre las cosas a nuestro alcance.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Todas estas aproximaciones precarias que hago el concepto de <i>archivo<\/i> (quien quiera puede complejizar adem\u00e1s Foucault, Derrida, de Certeau o Mbembe; las ideas de origen, original, los fantasmas y espectros) prestadas desde las autoras citadas me sirven para comenzar a entender el proceso iniciado por Agostina en la b\u00fasqueda de su identidad que, m\u00e1s all\u00e1 de su historia personal, es parte de tantas genealog\u00edas que se perdieron en el tiempo y en nuestra regi\u00f3n, pues viene a descubrir que su abuela era una ind\u00edgena huarpe de las lagunas de Huanacache en la zona del Cuyo (entre Mendoza y San Juan).<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Tal y como sabemos, esas genealog\u00edas muchas veces se perdieron porque los pobladores cambiaron sus nombres originarios por nombres castellanos, o dicho de otro modo, cristianos. As\u00ed que Agostina, como muches otres habitantes de este pa\u00eds y de este continente, creci\u00f3 convencida de que era m\u00e1s bien descendiente de los civilizados europeos (al fin y al cabo, \u201cCenturi\u00f3n\u201d viene a ser un oficial del ej\u00e9rcito romano, \u00bfo no?) ; y no de los b\u00e1rbaros \u201cindios\u201d que habitaban el \u201cdesierto\u201d sarmientino. Ante este descubrimiento, la ausencia de fotograf\u00edas personales infantiles en el \u00e1lbum familiar vino a ser rellenada con la \u00fanica foto expuesta al tiempo (y aqu\u00ed el tiempo vale tambi\u00e9n por la intemperie del clima) de su bisabuela, cuyos rastros fueron borrados de la Historia y las historias. <i>Huanacache<\/i> significa \u201chombre que mira el agua bajar\u201d. No puedo evitar relacionar el paso del tiempo, y la memoria, con el correr del agua, como si esa agua se hubiera llevado r\u00edo abajo las \u00faltimas huellas de la genealog\u00eda de la abuela de Agostina, borrando su identidad o, al menos, alter\u00e1ndola hasta el punto de no saber si pertenece a la familia que cree pertenecer. Los r\u00edos tienen memoria, dicen, pero debido al extractivismo cada vez m\u00e1s salvaje en nuestros pa\u00edses las aguas de esos r\u00edos y esas lagunas est\u00e1n hoy secas. Consecuente con esta deformaci\u00f3n de la memoria geneal\u00f3gica que ha sido ocultada en el fondo de las masas de agua seca hasta decantar en el olvido familiar, Agostina recurre a la serializaci\u00f3n de su imagen autorepresentada en decenas de peque\u00f1as fotograf\u00edas en color, copiadas en papel fotogr\u00e1fico, que expone a los efectos de la corrosi\u00f3n del agua durante varios d\u00edas dentro de unos cuencos (la analog\u00eda con el \u00fanico retrato de la bisabuela en la intemperie de la tumba no me resulta fortuita, pero tambi\u00e9n el uso del agua que ahora no hay). El resultado es una secuencia de diminutos autorretratos en los que, como espectadora, me resulta dif\u00edcil ver a la misma persona, ya sea porque faltan partes de la emulsi\u00f3n; ya sea porque los colores cambiaron; ya sea porque el papel comenz\u00f3 a romperse.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">\u00a0<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\">\u00a0<\/p><p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2999\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/PHOTO-2022-06-15-20-00-01.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"927\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/PHOTO-2022-06-15-20-00-01.jpeg 1280w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/PHOTO-2022-06-15-20-00-01-300x217.jpeg 300w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/PHOTO-2022-06-15-20-00-01-1024x742.jpeg 1024w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/PHOTO-2022-06-15-20-00-01-768x556.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">La sustituci\u00f3n de la falta por la abundancia, pero una abundancia que multiplica la imagen deformada, no encuentra respuesta ni soluci\u00f3n al problema de la identidad. Se entiende, o creo entender mejor ahora, que la fotograf\u00eda no alcanza: la foto de la bisabuela se encuentra <i>in media res<\/i> de un relato que todav\u00eda no est\u00e1 escrito y es tambi\u00e9n la desintegraci\u00f3n de la imagen de ese tiempo lineal en el cual estamos acostumbrados a desenvolvernos la gran mayor\u00eda de nosotres, donde lo que llamamos pasado nunca se toca con lo que entendemos como futuro. En el aparente ox\u00edmoron del agua seca siguen latiendo las potenciales respuestas a la b\u00fasqueda de la identidad, que ya no solo es personal, sino que se extiende a la madre y las hermanas (y a un colectivo incluso mayor): las genealog\u00edas femeninas. Agostina toma el pelo de las hermanas y el propio, que contienen el material gen\u00e9tico que las une a su bisabuela ind\u00edgena perdida, para darle forma a cestos con t\u00e9cnicas que eran propias de lugar de su antepasada; sin embargo, no solo se perdi\u00f3 el nombre originario, el apellido, la figura y el linaje de esta abuela, sino que tambi\u00e9n la comunidad sobreviviente ha ido perdiendo el conocimiento de la cester\u00eda huarpe, junto con las lagunas secas y el junquillo que crece en los m\u00e9danos.<\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2940\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Imagen-2.png\" alt=\"\" width=\"1004\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Imagen-2.png 1004w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Imagen-2-300x202.png 300w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/Imagen-2-768x516.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1004px) 100vw, 1004px\" \/><\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Elvira Espejo Ayca, poeta, tejedora e intelectual boliviana, nos explica que los\u00a0 textiles son m\u00e1s que objetos, son sujetos con una vida social que contienen y trazan memorias. Las t\u00e9cnicas de los textiles, los modos espec\u00edficos de la comunidad para solucionar los problemas que se le presentan situadamente, se han podido ir recreando, pero m\u00e1s dif\u00edcil es, como en otros lugares de Latinoam\u00e9rica, recuperar los sistemas de signos propios, que transmit\u00edan relatos e historias a trav\u00e9s de los tejidos, as\u00ed como las lenguas que conten\u00edan la terminolog\u00eda adecuada para expresar esas vidas (Arnold y Espejo, 2013). Entiendo esto: que las cosas vivientes, como los textiles, las cer\u00e1micas, los morteros, el barro, el agua, las piedras, son el dep\u00f3sito donde se resguardan los archivos de la memoria y que si la bisabuela de Agostina, nuestras bisabuelas (o nuestros bisabuelos) hubieran entretejido sus cabellos entre los juncos, el cha\u00f1ar o la lana, hoy, si quisi\u00e9ramos, podr\u00edamos encontrar con precisi\u00f3n a nuestros antepasados y, quiz\u00e1s, reconstruir una identidad.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Le dije a Agostina que las Abuelas de Plaza de Mayo hab\u00edan pensado en eso. Lo vi en el documental <em>La verdad en la sangre<\/em> de Magdalena Cernadas: dejar un reservorio gen\u00e9tico para el futuro, para que les nietes o bisnietes que todav\u00eda no han podido encontrar, puedan en su defecto encontrarlas a ellas, a\u00fan cuando ya no est\u00e9n f\u00edsicamente. Y, claro, este es el punto m\u00e1s importante de lo inalcanzable de la fotograf\u00eda: Agostina necesita conectarse f\u00edsicamente con su genealog\u00eda, con su abuela, a trav\u00e9s de lo \u00fanico que est\u00e1 segura que ha atravesado el tiempo, el espacio, los cuerpos. En su cabello, en el de las hermanas y de la madre que nunca teji\u00f3, est\u00e1 presente su bisabuela.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Termino con esto: todos los tejidos est\u00e1n compuestos por lo que se llama el cuerpo (trama) y el alma o coraz\u00f3n (urdimbre) y all\u00ed est\u00e1, creo comprender ahora, la mejor definici\u00f3n, o met\u00e1fora, del sentipensar.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Gracias a Agostina por su tiempo, por compartir su trabajo y por intentar expresar verbalmente lo que las palabras no pueden a veces.<\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">La Boca, Buenos Aires, abril 2022.<\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">A\u00f1\u00f3n, V. (2017). Los usos del archivo: reflexiones situadas sobre literatura y discurso colonial. En F. Gorbach y M. Rufer (Coord.), <em>(In)disciplinar la investigaci\u00f3n: Archivo, trabajo de campo y escritura<\/em> (pp. 251-274). UNAM-Siglo XXI.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Arnold, D. y Espejo, E. (2013). <em>El textil tridimensional: la naturaleza del tejido como objeto y como sujeto<\/em>. ILCA: Serie de Informes de Investigaci\u00f3n.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Castillo, A. (2020). <em>Adicta imagen<\/em>. La Cebra.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Guasch, A. (2005). Los lugares de la memoria: el arte de archivar y recordar. <em>Materia<\/em>, 5, pp. 157-183.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Ramos, J. (2020). Sentipensar la sustentabilidad: Decolonialidad y afectos en el pensamiento latinoamericano reciente. <em>A contracorriente<\/em>, 17 (2), 114-127.<\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><img decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-2970\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/IMAGEN.jpeg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/IMAGEN.jpeg 240w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/IMAGEN-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/IMAGEN-50x50.jpeg 50w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/span><\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p>\u00a0<\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\"><span style=\"color: #333333;\">Mar\u00eda Fernanda Piderit (1971). Judoka, traductora, ilustradora, licenciada en Est\u00e9tica por la Universidad Cat\u00f3lica de Chile, m\u00e1ster en Literatura y aspirante a doctora en Literatura por la Universidad de Buenos Aires: ha publicado libros ilustrados, art\u00edculos acad\u00e9micos y de divulgaci\u00f3n que indagan sobre las relaciones entre la cultura visual y literatura en Latinoam\u00e9rica.<\/span><\/p><p style=\"margin: 0cm; font-size: 12pt; font-family: Calibri, sans-serif; color: #000000; text-align: justify; line-height: 24px;\">\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abNo puedo evitar relacionar el paso del tiempo, y la memoria, con el correr del agua, como si esa agua se hubiera llevado r\u00edo abajo las \u00faltimas huellas de la genealog\u00eda de la abuela de Agostina, borrando su identidad o, al menos, alter\u00e1ndola hasta el punto de no saber si pertenece a la familia que cree pertenecer\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":3009,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2936","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ojo-de-pez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2936","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2936"}],"version-history":[{"count":67,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2936\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3142,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2936\/revisions\/3142"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3009"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2936"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2936"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2936"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}