{"id":2549,"date":"2021-11-08T14:15:33","date_gmt":"2021-11-08T14:15:33","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/?p=2549"},"modified":"2022-11-11T15:27:04","modified_gmt":"2022-11-11T15:27:04","slug":"canciones-de-alejandria-de-mirka-arriagada-como-deconstruir-un-castillo-de-ladrillos-por-zenaida-suarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2021\/11\/08\/canciones-de-alejandria-de-mirka-arriagada-como-deconstruir-un-castillo-de-ladrillos-por-zenaida-suarez\/","title":{"rendered":"\u00abCanciones de Alejandr\u00eda de Mirka Arriagada: \u00bfc\u00f3mo deconstruir un castillo de ladrillos?\u00bb Por Zenaida Su\u00e1rez"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2549\" class=\"elementor elementor-2549\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-57cf36f2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"57cf36f2\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3b6a9bd9\" data-id=\"3b6a9bd9\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4e1ff43c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4e1ff43c\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p>El rey Hast\u00edo, la reina Pu\u00e9rpera y la princesa P\u00faber viven en un castillo de ladrillos en Alejandr\u00eda, la cuna de la cultura occidental, de la matem\u00e1tica, de los tratados filos\u00f3ficos y musicales. Pero esa ciudad \u201cde Alejandr\u00eda\u201d es ac\u00e1 un cuerpo de mujer -el de Hipatia- y cada miembro de la familia que vive en los intramuros de ese cuerpo adolece un trauma; cada uno lo explicita en primera persona y los tres relatos paralelos se transforman en un mon\u00f3logo a tres voces que llega a su finitud cuando, en la \u00faltima sentencia pronunciada en los intramuros del castillo, la princesa P\u00faber grita: \u201cHermana \/ \u00a1Logramos echar el reino fuera de m\u00ed!\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><em>Canciones de Alejandr\u00eda <\/em>(Buenos Aires Poetry, 2021) de Mirka Arriagada vuelve materia po\u00e9tica el pensamiento patriarcal que asfixia y condiciona a la mujer. Lo convierte en relato mientras lo deconstruye; lo va doblegando en funci\u00f3n de su propio discurso, anquilosado en nuestro interior, a partir de la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica. Desde este prisma, el rey -S\u00faper Yo- adolece de la gran crisis que supone el aburrimiento existencial: \u201cNo estoy aqu\u00ed por voluntad \/ Ser rey me aburre\u201d (\u2026) \u201cSoy el \u00fanico rey que no puede abdicar\u201d. La reina -Yo- suspira ah\u00edta de su inacabable puerperio: \u201c\u00a1Ay embarazada de m\u00ed!\u201d, \u201c\u00a1Ay pu\u00e9rpera de m\u00ed!\u201d. Y la princesa -Ello-, exaltada por la pubertad, hace pacto de silencio para no hablar de sus progenitores.\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Sin embargo, esta obra est\u00e1 atravesada por la misma reconstrucci\u00f3n del mito ed\u00edpico de Freud que Lacan desarroll\u00f3 a partir de la tr\u00edada freudiana del S\u00faper Yo, el Yo y el Ello, introduciendo dos conceptos claves: \u201cel nombre del padre\u201d y \u201cla falta\u201d, con los que se completa la espiral de sentido que sugieren estas <em>Canciones<\/em>, pues introduce el \u00e1mbito del afuera y, con ello, la cultura operante en el sujeto.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>La estructura tripartita de la obra conjuga, por un lado, la ciencia pitag\u00f3rica y, por otro, la simbolog\u00eda que subyace al contenido. Vasta en alusiones culturales y literarias, podemos entrever en sus versos referencias a los arcanos jungianos, el minotauro griego, <em>La siesta del fauno<\/em> mallarmeana, la Gioconda, los cipreses que simbolizan la muerte, el episodio hist\u00f3rico de la toma de la Bastilla y el propio Edipo, en el discurso del rey (que es solo pensamiento). La reina, mientras tanto, verbaliza el trauma y pone toda la fe en su estirpe de gemelas como la loba de Roma, a la que concede el anagrama de amor, y destruye (defeca sobre) la palabra \u201ccolibr\u00ed\u201d que la subyuga. Pero la princesa, fuertemente atada a la sangre de los progenitores a los que no quiere mentar y de los que se quiere deshacer, deja a su igual dentro del reino y huye hacia el afuera (<em>aflora<\/em>) para cambiar la historia, no caer en la repetici\u00f3n y lograr echar el reino fuera de s\u00ed, sabiendo que una parte de esa condena siempre quedar\u00e1 adentro, en la figura de su gemela.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El dif\u00edcil ejercicio al que Arriagada somete la palabra literaria deja muchas inc\u00f3gnitas en el camino para quienes, entrecruzados por la conciencia y el vago reconocimiento del subconsciente, desconocemos los mecanismos de defensa que operan a nivel interno (cuerpo) y a nivel externo (cultura) en esta obra que, sin duda, tambi\u00e9n est\u00e1 atravesada por los grandes discursos vanguardistas en que el creacionismo huidobriano y el surrealismo bretoniano van dejando caer las migajas de un mundo en descomposici\u00f3n para ser recreado a partir de la no repetici\u00f3n, como aquel grito inicial a la madre natura que rezaba <em>\u00a1Non serviam!<\/em>, en versos como: \u201cYo solo intento sobrellevar el hast\u00edo\u201d, que tanto recuerda al del Canto I de <em>Altazor<\/em>.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Creo que leer a Mirka Arriagada, en este minuto y en este espacio, adem\u00e1s de mostrar un claro <em>continuum<\/em> con <em>Cuando el amor se ech\u00f3 a morir como un perro<\/em> (Mago Editores, 2014), nos pone en alerta acerca del motor generador de un nuevo mundo que, de a poco, se va desanclando del patriarcado y se va instalando en las esferas de lo igual a partir de la no repetici\u00f3n de estereotipos que solo pueden dejar de repetirse cuando han sido identificados, porque: \u201cPor las huellas del reino \/ s\u00f3lo transitan err\u00e1ticos demonios \/ y cabizbajos corderos\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Zenaida M. Su\u00e1rez Mayor<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Septiembre\/2021<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Tr<\/strong><strong>es poemas de <\/strong><strong><em>Canciones de Alejandr\u00eda <\/em><\/strong><strong>de Mirka Arriagada<\/strong><\/h3>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Rey del Hast\u00edo (I)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>No estoy aqu\u00ed por voluntad.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Ser rey me aburre<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Envejezco mal bajo el peso de la corona<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Traigo fatigados los ojos<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>simulando atender con inter\u00e9s<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>los problemas inherentes al reino<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Los consejeros me abruman de funestas noticias<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Ha sido un tormento soportar<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>el embate de la prensa que fustiga a mis parientes<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQue ya no puede el rey hacerse de trofeos de caza?<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQue hay que pagar impuestos y presentarse en tribunales?<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfQue la prensa rosa ha entrado a nuestra rec\u00e1mara?<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>No puedo responder por el proceder de mi familia<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Lo s\u00e9, bien me s\u00e9 la historia de las guillotinas<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Me he mantenido informado<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>desde el fundamento de la historia universal<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>de todo chisme chimuchina chimento<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Pero ya os he dicho<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>No estoy aqu\u00ed por voluntad<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Se me dio un destino inamovible<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Freud, el arque\u00f3logo,\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>descubri\u00f3 un mundo hundido en el cerebro<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>donde mi reino es la mezcla extra\u00f1a del lujo y la ruina<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>donde mis poderes superan el orden visible<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>donde estamos m\u00e1s muertos que vivos<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Estamos atrapados en una fortaleza arcana<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>cuya forma no puede expresarse<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Los arquitectos construyen castillos de diversos dise\u00f1os<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Ya ven, todo es una representaci\u00f3n mental<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Yo solo intento sobrellevar el hast\u00edo<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>repetir mi papel sin comerme palabras del gui\u00f3n<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>entretenerme cuando una coma se transforma en ruise\u00f1or<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>cuando alguna palabra se encabrita<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>y cuando me llega un silencio<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>como un animal extra\u00f1o que me han tra\u00eddo del oriente<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Ya os he dicho:<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>ser rey me aburre<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Tras el paso del tiempo comprend\u00ed<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>a mi pesar:<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>soy el \u00fanico rey que no puede abdicar<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>La Reina Pu\u00e9rpera (IV)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Estaba atrapada en la embriaguez<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>de hilar mi estirpe<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Una trae consigo<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>la loba que funda ciudades<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>la nacida en el anagrama del amor<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Vino el orfebre<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>trayendo en sus manos<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>una corona diminuta<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Mi mujer liberada<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>-esa que estaba catal\u00e9ptica-<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>me dijo: tendr\u00e1s gemelas<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfDeber\u00e9 encargarle al orfebre otra corona?<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a1Por ning\u00fan motivo!\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfAcaso quieres dos hijas esclavas de la repetici\u00f3n?<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 haremos?<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>El palacio es grande<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>sabes que nadie se mira a los ojos<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>ac\u00e1 podr\u00edas esconder incluso un elefante<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>D\u00e9jale a una de ellas la opci\u00f3n de huir<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Y cant\u00e9 junto al viento la alegr\u00eda perdida<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>recuper\u00e9 la ternura imaginando mis cachorras<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>me levant\u00e9 de mis escombros<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>portando la placenta con decoro<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a1Ay embarazada de m\u00ed!\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La Princesa P\u00faber (III)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Tuve una vez en mi espejo<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>la ilusi\u00f3n danzante de una gemela<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>ahora ella es un retrato en la pared<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>y as\u00ed est\u00e1 bien<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>est\u00e1 mejor<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Dicen que la del cuadro soy yo<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>con mi gemela gui\u00f1amos el ojo contrario<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>nadie debe descubrir nuestra dualidad<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>sabemos que la atrapar\u00edan<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>y tendr\u00eda que padecer las clases del preceptor<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>tendr\u00eda que caer vencida bajo estos ropajes tiesos<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>o la encerrar\u00edan en la torre de los desquiciados<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>porque es ch\u00facara mi hermana<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>tiene esa cosa ind\u00f3mita de los seres libres<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>En el retrato est\u00e1 bien<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>As\u00ed est\u00e1 mejor<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2559 size-medium\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS-300x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS-300x300.jpeg 300w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS-1024x1024.jpeg 1024w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS-150x150.jpeg 150w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS-768x768.jpeg 768w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS-50x50.jpeg 50w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/ZenaidaS.jpeg 1080w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Zenaida M. Su\u00e1rez Mayor (Las Palmas de Gran Canaria, Espa\u00f1a, 1976). Es doctora en Literatura y Teor\u00eda de la Literatura, mag\u00edster en Literatura Hispanoamericana Contempor\u00e1nea y Fil\u00f3loga. Docente e investigadora en el Instituto de Literatura de la Universidad de los Andes, Chile, donde se desempe\u00f1a como Profesora Asociada en el \u00e1mbito de la literatura chilena. Sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n est\u00e1n referidas, por un lado, a las vanguardias literarias y sus relaciones interdiscursivas con otras manifestaciones art\u00edsticas y, por otro, a la obra po\u00e9tica de Gabriela Mistral, de la cual realiza un trabajo filol\u00f3gico de recopilaci\u00f3n, cotejo y fijaci\u00f3n textual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es autora del libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Palabras ya escritas. Relecturas de La nueva novela de Juan Luis Mart\u00ednez<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (RIL editores, 2019) y dirige la C\u00e1tedra de Literatura Chilena de la Universidad de los Andes.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl dif\u00edcil ejercicio al que Arriagada somete la palabra literaria deja muchas inc\u00f3gnitas en el camino para quienes, entrecruzados por la conciencia y el vago reconocimiento del subconsciente, desconocemos los mecanismos de defensa que operan a nivel interno (cuerpo) y a nivel externo (cultura) en esta obra que, sin duda, tambi\u00e9n est\u00e1 atravesada por los grandes discursos vanguardistas.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":2554,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-2549","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mirada-oblicua"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2549","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2549"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2549\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3255,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2549\/revisions\/3255"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2554"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2549"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2549"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2549"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}