{"id":2419,"date":"2021-10-28T14:47:12","date_gmt":"2021-10-28T14:47:12","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/?p=2419"},"modified":"2022-07-15T09:54:17","modified_gmt":"2022-07-15T09:54:17","slug":"reflexiones-para-una-lectura-historica-de-la-narrativa-de-manuel-rojas-por-lorena-ubilla-espinoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2021\/10\/28\/reflexiones-para-una-lectura-historica-de-la-narrativa-de-manuel-rojas-por-lorena-ubilla-espinoza\/","title":{"rendered":"\u00abReflexiones para una lectura hist\u00f3rica de la narrativa de Manuel Rojas\u00bb Por Lorena Ubilla Espinoza"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2419\" class=\"elementor elementor-2419\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1df11959 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1df11959\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-45a9e07d\" data-id=\"45a9e07d\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6da40a0d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6da40a0d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p>A principios del siglo XX el pa\u00eds se encontraba en un proceso de modernizaci\u00f3n capitalista que destacaba por la implementaci\u00f3n de una organizaci\u00f3n social del trabajo (proletarizaci\u00f3n de la mano de obra) y por la emergencia de un discurso regenerativo al interior del sistema \u2013el caso del Partido Democr\u00e1tico-, o radicalmente distinto y antag\u00f3nico a este \u2013el caso de socialistas y anarquistas-.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Desde esa perspectiva, la narrativa de Manuel Rojas considera tres momentos hist\u00f3ricos, cuyo tr\u00e1nsito se inicia en los libros de cuentos. En <em>Hombres del sur <\/em>(1926), <em>El delincuente <\/em>(1929) y <em>Traves\u00eda <\/em>(1934) ning\u00fan personaje tiene un ideario program\u00e1tico ni de adscripci\u00f3n pol\u00edtica, es decir, no han recorrido a\u00fan el camino de la militancia. Delincuentes urbanos y rurales se internan en el mundo del delito, muchas veces movidos por una precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica, por enfermedades familiares o, simplemente, por decisi\u00f3n propia.\u00a0<\/p>\n<p>Destacan aqu\u00ed los peones, trabajadores caminantes y con escasa especializaci\u00f3n que recorrieron los caminos en busca de trabajo, y quienes, al decir del historiador Gabriel Salazar (2000), quedaron a medio camino entre la proletarizaci\u00f3n y el proyecto de empresarialidad campesina popular. Ya en la c\u00e9lebre novela <em>Hijo de ladr\u00f3n <\/em>(1951) comienza a emerger la presencia \u2013eso s\u00ed, a\u00fan no program\u00e1tica- de un discurso filo-anarquista y de una resistencia cada vez m\u00e1s consciente. El recorrido finalizar\u00e1 en <em>Sombras contra el muro<\/em> (1964) y <em>La oscura vida radiante<\/em> (1971) cuando las diversas militancias anarquistas entran de lleno en la escena hist\u00f3rica. Por tanto, de los peones de los cuentos a los libertarios de la tetralog\u00eda, hay historias de vidas personales y pol\u00edticas que se corresponden con el imaginario que instala el proceso modernizador, esto es, de iniciales rebeld\u00edas a la adopci\u00f3n de un discurso ilustrado moderno y cr\u00edtico a la imposici\u00f3n de la disciplina del trabajo.\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Veamos algunos ejemplos: en <em>Hijo de Ladr\u00f3n<\/em> emerge una postura que cuestiona los dispositivos de disciplinamiento expresados en el encierro carcelario y en las representaciones de la polic\u00eda y la justicia, destacando asimismo una serie de estrategias de resistencia cotidiana, entre ellas el vagabundaje, el ocio, el desarraigo y la construcci\u00f3n de una temporalidad y de formas de subsistencia alternativas a la oficial (Ubilla, 2016, 2021). Sabemos que la implementaci\u00f3n de la producci\u00f3n capitalista impuso una nueva moral del trabajo tendiente a eliminar los espacios de improductividad. Por tanto, vivir desplaz\u00e1ndose perfectamente pod\u00eda implicar un rechazo a proletarizarse. Al respecto, la reflexi\u00f3n de Aniceto sobre los \u201cn\u00f3mades urbanos\u201d es ilustradora:\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>[sujetos que] se resisten a\u00fan, con variada fortuna, a la jornada de ocho horas, a la racionalizaci\u00f3n del trabajo y a los reglamentos de tr\u00e1nsito internacional, escogiendo oficios -sencillos unos, complicados o peligrosos otros- que les permiten conservar su costumbre de vagar por sobre los trescientos sesenta grados de la rosa, peregrinos seres, generalmente despreciados y no pocas veces maldecidos, a quienes el mundo, envidioso de su libertad, va cerrando poco a poco los caminos (<em>Hijo de ladr\u00f3n<\/em>, 383-384).<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Frente la p\u00e9rdida progresiva de espacios de libertad, Aniceto antepone peque\u00f1os actos cotidianos que van tensionando un modelo erigido por y desde el poder: frente a la disciplina laboral, la alternativa es recoger piedras del mar y venderlas para vivir el d\u00eda; frente al orden privado-burgu\u00e9s, el camino es la vida en un conventillo donde emerge la sociabilidad popular; y frente al control temporal, la alternativa es el ocio como ejercicio reflexivo: \u201cel que no tiene tiempo no tiene nada y de nada puede gozar el apurado, el que va de prisa, el urgido [\u2026] No te apures, hombre, camina despacio y siente, y si no quieres caminar, ti\u00e9ndete en el suelo y si\u00e9ntate y mira y siente\u201d (<em>Hijo de ladr\u00f3n<\/em>, 571-572).\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En la novela la resistencia se vuelve activa s\u00f3lo en tanto negaci\u00f3n, m\u00e1s o menos consciente, a la proletarizaci\u00f3n capitalista. La opci\u00f3n es personal frente a lo que se considera una p\u00e9rdida de la libertad, por tanto, no existe de modo claro una adscripci\u00f3n definida y program\u00e1tica al ideario anarquista. Pero en <em>Sombras contra el muro <\/em>y <em>La oscura vida radiante <\/em>s\u00ed nos encontramos ante la circulaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de un discurso que cuestiona las promesas incumplidas de la modernidad en su dimensi\u00f3n social (trabajo, vivienda, salud, educaci\u00f3n) y pol\u00edtica (democracia, emancipaci\u00f3n, autonom\u00eda).\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Si leemos <em>Hijo de ladr\u00f3n <\/em>como la continuaci\u00f3n de la resistencia mediante la pr\u00e1ctica del vagabundaje avalada en un discurso filo-anarquista, las dos \u00faltimas novelas de la tetralog\u00eda representan claramente la finalizaci\u00f3n de un recorrido pol\u00edtico. El \u201chorizonte anarquista\u201d (Harambour, 2004) cobra vida y sentido en la experiencia letrada \u00e1crata que relata Manuel Rojas. La presencia de personajes lectores y escritores destaca en toda la tetralog\u00eda y coincide con lo relatado por Gonz\u00e1lez Vera en <em>Cuando era muchacho<\/em>: \u201cDominaba en los anarquistas el deseo de saber, el anhelo de sobresalir en los oficios, el af\u00e1n de ser personales [\u2026] All\u00ed [en el centro social Francisco Ferrer] se discut\u00eda de precios, pol\u00edtica, religi\u00f3n, industria, sindicalismo, filosof\u00eda, de todo\u201d (129-130).<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En ese marco, considero que para Rojas el sentido de la militancia radicaba en el poder transformador de la letra. Este espacio no s\u00f3lo permit\u00eda enriquecer el mundo interior y ampliar el estrecho horizonte de supervivencia material, sino tambi\u00e9n era el lugar en el que las promesas emancipadoras de la modernidad adquir\u00edan sentido. Una de las primeras conversaciones que Aniceto mantiene con El Fil\u00f3sofo despierta en \u00e9l ese pensamiento:<\/p>\n<p><\/p>\n<p>T\u00fa tuviste suerte y yo tambi\u00e9n la tuve: mi padre era anarquista y tambi\u00e9n le\u00eda, \u00a1y qu\u00e9 libros! [\u2026] Lo acompa\u00f1aba a las reuniones y le o\u00eda con m\u00e1s atenci\u00f3n que nadie, aunque sin entenderle gran cosa. Con el tiempo llegu\u00e9 a leer aquellos libros, libros de ciencia todos, y otros que encontr\u00e9 por aqu\u00ed y por all\u00e1. Total: me aficion\u00e9 a leer y me atrev\u00ed a pensar por mi cuenta. Hice lo que no hab\u00eda logrado hacer mi padre: el serrucho, manejado durante ocho o m\u00e1s horas diarias, y el martillo otras tantas, no son herramientas que le permitan a uno dedicarse a pensar en cosas abstractas (<em>Hijo de ladr\u00f3n<\/em>, 588).\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En el pasaje se aprecia que la jornada laboral impuesta, con su rutina y organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n, no permite dedicar el tiempo necesario a la experiencia letrada. Es por ello que El Fil\u00f3sofo decide recoger metales durante la ma\u00f1ana, actividad que le permite una subsistencia diaria no proletarizada. Lo mismo ocurre con Fil\u00edn, personaje de <em>Sombras contra el muro<\/em>, cuya descripci\u00f3n le sirve a Rojas para distanciarse de sus propios compa\u00f1eros anarquistas que no compart\u00edan la pasi\u00f3n por la letra. No es de extra\u00f1ar que estos j\u00f3venes estrecharan v\u00ednculos con estudiantes e intelectuales de la \u00e9poca. Los peri\u00f3dicos y revistas donde pod\u00edan conjugar la escritura, lectura y propaganda resultaron centrales. En ellos se postulaba una modernidad radicalmente distinta a la del liberalismo olig\u00e1rquico, una modernidad que deb\u00eda alimentarse de la ilustraci\u00f3n del pueblo para construir una sociedad y un hombre nuevo. En la primera d\u00e9cada del siglo XX, el ideario anarquista sobrepas\u00f3 con mucho a la clase trabajadora, y la tetralog\u00eda en su conjunto da cuenta de que entre los seguidores de La Idea hab\u00eda profesores, escritores, m\u00e9dicos, estudiantes y artesanos, reunidos en la peluquer\u00eda de Gualterio Stones, en el caf\u00e9 \u201cLos Inmortales\u201d y en el centro de estudios Francisco Ferrer (Grez, 2007; Craib, 2018).<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Para estos personajes que Rojas describe con especial cari\u00f1o, la escritura constitu\u00eda una ocupaci\u00f3n noble y una potencial alternativa a la proletarizaci\u00f3n. Dedicados a las artes, eran pobres, sin contactos y, muchas veces, sin educaci\u00f3n formal. Hab\u00edan elegido un oficio ingrato, que les reportaba escasos beneficios materiales. Los distingu\u00eda del resto no una cualidad de nacimiento, sino el haber elegido qu\u00e9 ser y hacer de ellos mismos. En ese sentido, estas amistades forjadas en el transcurso de las novelas van conformando el espacio en el que Aniceto abraza el anarquismo. La reflexi\u00f3n y discusi\u00f3n te\u00f3rica y la participaci\u00f3n en peri\u00f3dicos y folletos confirman que el ejercicio intelectual y la escritura representan para \u00e9l una v\u00eda de desenvolvimiento al interior y, a la vez, al margen de la sociedad capitalista. Desde esa perspectiva, la importancia que el autor atribuye a la cultura letrada es central en cuanto configura un espacio de resistencia activa y consciente que permite, tanto tensionar el sistema, como dotar al individuo de herramientas para subvertir la condici\u00f3n que lo aqueja.\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-2432\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Manuel-Rojas-Retrato-1938.-Fundacio\u0301n-Manuel-Rojas.jpeg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"638\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Manuel-Rojas-Retrato-1938.-Fundacio\u0301n-Manuel-Rojas.jpeg 900w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Manuel-Rojas-Retrato-1938.-Fundacio\u0301n-Manuel-Rojas-300x213.jpeg 300w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Manuel-Rojas-Retrato-1938.-Fundacio\u0301n-Manuel-Rojas-768x544.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En la literatura social encontramos un registro de indudable riqueza para acercarnos a la vida cotidiana de las clases populares. Lejos de buscar en ella la concordancia con hechos o personajes hist\u00f3ricos, este espacio permite internarnos en el \u00e1mbito de las subjetividades y comprender ciertas estructuras de sentimiento que compartieron aquellas personas que dejaron escasas huellas en las fuentes oficiales.\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Desde la disciplina hist\u00f3rica, Manuel Rojas ha sido estudiado, fundamentalmente, por su conexi\u00f3n con el movimiento anarquista. Libros y variadas tesis han tomado sus novelas con el fin de retratar la cotidianeidad de la vivencia anarquista, la creaci\u00f3n de espacios culturales y art\u00edsticos y las historias de vida de reconocidos militantes \u00e1cratas. Sin embargo, resulta complejo ver en su literatura un \u201creflejo\u201d de la teor\u00eda y pr\u00e1ctica libertaria, y m\u00e1s problem\u00e1tico a\u00fan, identificar lo relatado con la \u201crealidad\u201d hist\u00f3rica de los seguidores de La Idea. Los textos no pueden leerse por s\u00ed mismos, fuera de su contexto de producci\u00f3n y fuera de las voces que los transmiten, de ah\u00ed que resulte esencial restituir la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica de cada producci\u00f3n literaria. Este ejercicio permite abrir una serie de interrogantes para leer desde un punto cr\u00edtico la obra de un autor. En este sentido, quisiera finalizar compartiendo tres reflexiones que me deja la lectura del Manuel Rojas anarquista.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En primer lugar, \u00bfqui\u00e9nes son los anarquistas representados? Claramente no se trata de la figura ic\u00f3nica del asalariado fabril. Son m\u00e1s bien artesanos, en su mayor\u00eda zapateros, pintores, peluqueros y alba\u00f1iles. El trabajo que desempe\u00f1an les permite ejercer una ocupaci\u00f3n de manera independiente y ser los \u00fanicos beneficiarios de su trabajo. El mismo Rojas en su ensayo \u201cLa creaci\u00f3n en el trabajo\u201d se distancia del obrero:<\/p>\n<p><\/p>\n<p>El obrero industrial no es un trabajador en el sentido cl\u00e1sico de la palabra; al contrario, es su negaci\u00f3n. La econom\u00eda capitalista termin\u00f3 con el obrero, con el artesano, que no pudo conservar su independencia y fue absorbido por la industria [\u2026] Esta absorci\u00f3n determin\u00f3 el fraccionamiento del trabajo del obrero, y al fraccionarlo mat\u00f3 autom\u00e1ticamente la parte de creaci\u00f3n que el trabajador pon\u00eda en su labor [\u2026] Se puede decir que la creaci\u00f3n en el trabajo no ha desaparecido, es cierto; pero no se puede decir que la creaci\u00f3n no haya desaparecido en el trabajo del obrero (<em>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n, <\/em>114-115).<\/p>\n<p><\/p>\n<p>A diferencia de la narrativa de Nicomedes Guzm\u00e1n, cuyos personajes principales son obreros, militantes de un partido pol\u00edtico y con consciencia de clase, en Manuel Rojas, el obrero como tal no existe. Y, sin embargo, es innegable la contribuci\u00f3n de los anarquistas al movimiento obrero: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, entonces, en la narrativa de Rojas esa historia?<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En segundo lugar, me llama la atenci\u00f3n el por qu\u00e9 escribir sobre el anarquismo de comienzos del siglo XX en la d\u00e9cada de los sesenta y setenta, es decir, por qu\u00e9 volver la mirada hacia estos primeros a\u00f1os de formaci\u00f3n. \u00bfSer\u00e1 porque cuando escribe ambas novelas el pa\u00eds viv\u00eda un momento importante de definiciones pol\u00edticas al interior del mundo social-popular?; \u00bfSer\u00e1 una respuesta a la hegemon\u00eda pol\u00edtica y cultural que por entonces hab\u00edan logrado los socialistas y comunistas al interior el movimiento obrero? No es desconocido que la d\u00e9cada del veinte es el momento en que el anarquismo chileno va perdiendo influencia, lo cual coincide con la implementaci\u00f3n estatal de la legislaci\u00f3n social y del sindicalismo legal, as\u00ed como tampoco es una novedad recordar que muchos militantes \u00e1cratas apoyaron la candidatura y la dictadura de Carlos Ib\u00e1\u00f1ez del Campo. \u00bfTendr\u00e1 Rojas la intenci\u00f3n de escribir con el fin de reivindicar la memoria de estos militantes, o tal vez ser\u00e1 una forma de explicar la necesidad de posicionarse pol\u00edticamente frente a los cambios a los que se estaba enfrentando el pa\u00eds?<\/p>\n<p><\/p>\n<p>En tercer lugar, resulta interesante reflexionar sobre la actualidad de las novelas. Frente a la criminalizaci\u00f3n de la protesta popular y la discusi\u00f3n sobre la legitimidad del uso de la violencia, \u00bfes posible revisar comparativamente el escenario que retrata Rojas de inicios del siglo XX con el que vivimos hoy? \u00bfEs casual acaso el \u201crescate\u201d del Rojas anarquista en un contexto de descr\u00e9dito de los partidos pol\u00edticos y de atomizaci\u00f3n del movimiento obrero? \u00bfQu\u00e9 sentido hist\u00f3rico y pol\u00edtico tiene hoy volver la mirada a inicios de los a\u00f1os XX cuando el mundo social-popular estaba en busca de definiciones y adscripciones pol\u00edticas?\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Son interrogantes que dejo abiertas para discutir los alcances del \u201chorizonte anarquista\u201d en el pasado siglo XX y en el incipiente siglo XXI.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Craib, Raymond. <em>Santiago subversivo 1920. Anarquistas, universitarios y la muerte de Jos\u00e9 Domingo G\u00f3mez Rojas<\/em>, Santiago: Lom Ediciones, 2018.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Gonz\u00e1lez Vera, Jos\u00e9 Santos. <em>Cuando era muchacho<\/em>, Santiago: Editorial Universitaria, 1996.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Grez, Sergio. <em>Los anarquistas y el movimiento obrero. La alborada de \u201cla Idea\u201d en Chile, 1893-1915<\/em>, Santiago: Lom Ediciones, 2007.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Harambour, Alberto. \u201cLa Sociedad de Resistencia Oficios Varios y el \u2018horizonte anarquista\u2019. Santiago de Chile, 1911-1912\u201d, en Luc\u00eda Stecher y Natalia Cisterna, <em>Am\u00e9rica Latina y el Mundo. Exploraciones en torno a identidades, discursos y genealog\u00edas<\/em>, Santiago: Ediciones Facultad Filosof\u00eda y Humanidades, Universidad de Chile, 2004, pp. 189-203.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Rojas, Manuel. <em>Obras escogidas, Tomos I y II<\/em>, Santiago: Zig-Zag, 1974.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>_____. <em>De la poes\u00eda a la revoluci\u00f3n<\/em>, Santiago: Lom Ediciones, 2015.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Salazar, Gabriel. <em>Labradores, peones y proletarios<\/em>, Santiago: Lom Ediciones, 2000.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Ubilla, Lorena. \u201cPalabras propias, miradas ajenas. La representaci\u00f3n de sujetos marginales en la narrativa de Manuel Rojas. Focos de tensi\u00f3n y resistencias con el proceso modernizador. Chile, 1890-1910\u201d, en <em>Estudios Fundaci\u00f3n Manuel Rojas<\/em>, 2016. Disponible en: <a href=\"http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/Lorena-Ubilla-Sujetos-Marginales-en-la-Narrativa-de-Manuel-Rojas.pdf\">http:\/\/www.manuelrojas.cl\/wp-content\/uploads\/Lorena-Ubilla-Sujetos-Marginales-en-la-Narrativa-de-Manuel-Rojas.pdf<\/a> .<\/p>\n<p>_____. \u201cFronteras legales y laborales: delincuentes urbanos, experiencias carcelarias y orden policial en <em>Hijo de ladr\u00f3n<\/em>\u201d, en <em>Revista Chilena de Literatura <\/em>103, 2021, pp. 215-239. Disponible en: <a href=\"https:\/\/revistaliteratura.uchile.cl\/index.php\/RCL\/article\/view\/63990\">https:\/\/revistaliteratura.uchile.cl\/index.php\/RCL\/article\/view\/63990<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2426\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Foto-Lorena-Ubilla-255x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Foto-Lorena-Ubilla-255x300.jpeg 255w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Foto-Lorena-Ubilla.jpeg 596w\" sizes=\"(max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/p>\n<p><strong>Lorena Ubilla Espinoza<\/strong><\/p>\n<p>Historiadora, candidata a Dra. en Historia, Universidad de Santiago de Chile y docente de la Facultad de Psicolog\u00eda de la Universidad Diego Portales.<\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPara Rojas el sentido de la militancia radicaba en el poder transformador de la letra. 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