{"id":2369,"date":"2021-10-20T13:14:07","date_gmt":"2021-10-20T13:14:07","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/?p=2369"},"modified":"2022-07-15T09:54:17","modified_gmt":"2022-07-15T09:54:17","slug":"alejandro-albornoz-una-enorme-oscuridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2021\/10\/20\/alejandro-albornoz-una-enorme-oscuridad\/","title":{"rendered":"\u00abAlejandro Albornoz, una enorme oscuridad\u00bb Por Rodrigo Araya"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2369\" class=\"elementor elementor-2369\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4f549ff1 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4f549ff1\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6433e0f2\" data-id=\"6433e0f2\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1b59ca11 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1b59ca11\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p>A la obra de Alejandro Albornoz, \u00abEl Negro\u00bb, solo puedo describirla como el desencanto de un talento inmenso y desconocido.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Nacido en la ciudad de Talca, Alejandro lleg\u00f3 a la capital a la edad de 17 o 18 a\u00f1os, avecind\u00e1ndose en la a\u00fan rural y precordillerana comuna de La Reina, donde vivi\u00f3 hasta sus \u00faltimos a\u00f1os. Albornoz fue un artista ochentero, ilustrador, pintor y comiquero. Un grueso considerable de su obra decant\u00f3 en esta expresi\u00f3n contracultural, el c\u00f3mic, sobre todo el de adultos.&nbsp; Sus primeras publicaciones las realiz\u00f3 en la desconocida y <em>underground<\/em> revista <em>Sudacas + Turbios<\/em>, junto a su entra\u00f1able amigo Jordi Lloret, con quien vivi\u00f3 y comparti\u00f3 innumerables actividades en el m\u00edtico galp\u00f3n de Matucana 19, en la populosa comuna de Estaci\u00f3n Central. Este lugar, adem\u00e1s, fue su casa y hogar.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Alejandro public\u00f3 sus exc\u00e9ntricas y oscuras historias en las revistas<em> Matucana<\/em> y <em>Trauko<\/em>, y se destac\u00f3 en una generaci\u00f3n plagada de talentos y particularidades. Autores como Felva, Lautaro, Clamton, Vicho, Fuentealba, Karto, Yoyo y Maliki, por nombrar a algunos, fueron parte de esta potente oleada de artistas de la historieta. Cabe recordar que hubo un espont\u00e1neo y m\u00edtico boom de publicaciones que surgieron a mediados y fines de los a\u00f1os 80 en Chile como una explosiva respuesta gr\u00e1fica a la Dictadura. Albornoz tambi\u00e9n public\u00f3 chistes y portadas en la revista pol\u00edtica <em>Cauce<\/em>, parte del mismo boom, pero de orden pol\u00edtico. En este caso, firmaba con pseud\u00f3nimo, pues la persecuci\u00f3n a artistas en aquellos a\u00f1os era innegable, m\u00e1s a\u00fan a quienes participaban en cualquier \u00e1rea de publicaciones pol\u00edticas de contracultura.<\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2373\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-804x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"815\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-804x1024.jpg 804w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-236x300.jpg 236w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-768x978.jpg 768w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-1206x1536.jpg 1206w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-1608x2048.jpg 1608w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-1024x1304.jpg 1024w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002-scaled.jpg 2010w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><i>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fin de siglo <\/i>(1987).<span style=\"font-style: italic;\"> <\/span>Gentileza familia de Alejandro Albornoz<img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-2372\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/fin_de_siglo002.tif\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\">A mediados del a\u00f1o 2016, lo fui a visitar a su sempiterna casa de La Reina. Estaba enfermo, no recuerdo de qu\u00e9 enfermedad. Ya no trabajaba, pero segu\u00eda dibujando y\/o ilustrando mujeres desnudas, probando t\u00e9cnicas solo para su placer personal, como una eterna pasarela de modelos de <em>pin ups<\/em> oscuras y bizarras. La intenci\u00f3n de aquella visita, gestionada por Lloret, fue presentarle la posibilidad de publicar un compendio de su obra aparecida en revistas de c\u00f3mics.&nbsp; En un principio se mostr\u00f3 reacio, quiz\u00e1s por el padecimiento de la enfermedad que le aquejaba y que yo no dimensionaba a cabalidad. Gracias a un registro en video que hice de la conversaci\u00f3n es que puedo recordar y revisar \u00edntegramente esa jornada.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Me cont\u00f3 de sus inicios, de las lecturas de ni\u00f1o de revistas como la <em>Okey<\/em>,<em> El Peneca<\/em> y la pol\u00edtica <em>Topaze<\/em>. Cuando vino a Santiago, ingres\u00f3 a estudiar Artes Pl\u00e1sticas cuando las clases se impart\u00edan al costado del Museo Nacional de Bellas Artes, en el Parque Forestal. Las ilustraciones de German Arestiz\u00e1bal le impresionaron much\u00edsimo, sin embargo, al poco andar cay\u00f3 en cuenta que las historietas eran m\u00e1s consumidas por la gente que el \u201carte de museo\u201d. Posteriormente, fue testigo de la aparici\u00f3n de suplementos de historietas en los kioskos (como <em>Enciclopedia del C\u00f3mic<\/em>) y de c\u00f3mo hacerlos. Tal advenimiento tuvo como consecuencia que su acercamiento a este lenguaje art\u00edstico se volviera real. Con la aparici\u00f3n de Lloret en esta ecuaci\u00f3n, el problema se zanj\u00f3. En el a\u00f1o 84, ya estaba publicando en <em>Sudacas + Turbio<\/em> y su \u00faltima publicaci\u00f3n fue en la <em>Trauko,<\/em> en el a\u00f1o 91.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Como el oficio de comiquero nunca dio para comer en este pa\u00eds, Alejandro Albornoz tuvo que dedicarse a otros menesteres como la realizaci\u00f3n publicitaria, ilustraci\u00f3n de libros escolares y elaboraci\u00f3n de diversos afiches, entre los que destaca el de una obra de teatro junto a Enrique Lihn. Tambi\u00e9n fue facilitador de talleres de c\u00f3mic en los m\u00edticos Talleres 619 de calle Monjitas. Uno de sus proyectos no concretado, pero de interesante factura, fue la confecci\u00f3n de minuciosas ilustraciones de la flora y fauna de Chile para los parques nacionales.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Dentro de esta historia y el contexto de enfermedad en que se encontraba en ese entonces, la propuesta de libro no logr\u00f3 estimularlo suficientemente para sacarlo de su eterno estado de desencanto. Expres\u00f3 que \u201cno hay obra\u201d, que \u201clos artistas en Chile no son peligrosos\u201d y \u00abevadimos hablar de la realidad\u201d. Asimismo, argument\u00f3 que \u00abuno no es una referencia de la imaginaci\u00f3n, a no ser que sea muy bueno y se transforme en notable\u00bb. Su indiferencia, mezcla de decepci\u00f3n y aburrimiento con la cultura, era notoria. A Albornoz nunca le convenci\u00f3 la falsa democracia y los \u201ca\u00f1os felices\u201d de los 80, siempre fue oscuro, incluso manifest\u00f3: \u00aba m\u00ed me va mal en el cuento de la vanguardia, por ser realista, entonces lo que quedaba para m\u00ed era el pop, que ya estaba un poquito saturado\u201d.&nbsp; Lo cierto es que su obra&nbsp; es potente y descarnada, completamente alejada de otros exponentes de su \u00e9poca; lo suyo es adulto, er\u00f3tico, maduro y depresivo. Se basa en sus propias experiencias y se nota el realismo en ello: cartas, amantes, amigas, oscuridad, moralejas y chistes tristes son parte de la gran diversidad de su obra publicada, de la que forma parte una adaptaci\u00f3n de un cuento de Bukowski. Lo sorprendente es que en esa reuni\u00f3n comparti\u00f3 conmigo trabajos in\u00e9ditos, unas maravillas encontradas al azar por mi inquietud ingenua.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>La p\u00e1gina tres de la historia <em>Fin de siglo, <\/em>publicada en la revista <em>Matucana<\/em> N\u00b05 de la Nueva \u00c9poca &#8211; a\u00f1o 1990, pero realizada en 1987- nos hace testigos de una historia oscura que ocurre en una noche cualquiera y concluye en un tr\u00e1gico final, desarrollado casi sin di\u00e1logos y con una atm\u00f3sfera muy <em>lynchiana<\/em>. En la misma l\u00ednea, se encuentra la p\u00e1gina cuatro de la historia <em>A los inocentes de un tiempo loco<\/em>, publicada en <em>Matucana<\/em> N\u00b0 3 de la Nueva \u00c9poca, en el a\u00f1o 1990. Cuenta con poco di\u00e1logo, situaciones extra\u00f1as, pornograf\u00eda y oscuridad.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p>En estos trabajos desfilan personajes an\u00f3nimos, descarnados, solitarios y tristes; no obstante, en las siguientes im\u00e1genes hay luz y espacios abiertos, como en la p\u00e1gina dos de la historia <em>Qu\u00e9date conmigo<\/em>, publicada en <em>Matucana<\/em> N\u00b0 2 de la Nueva \u00c9poca, en 1990. All\u00ed, una pareja se encuentra en la playa y, aunque est\u00e1n en un plan m\u00e1s bien rom\u00e1ntico, los dibujos no est\u00e1n exentos de erotismo y surrealismo. En la p\u00e1gina cinco de la historia <em>Yo solo quiero<\/em>, publicada en <em>Trauko<\/em> N\u00b0 35 del a\u00f1o 1991, nos encontramos con una historia sexual y directamente pornogr\u00e1fica, que habla de la experimentaci\u00f3n de roles en la relaci\u00f3n sexual hetero-normada, pero con la intenci\u00f3n de salvaguardar el vac\u00edo existencial. Por \u00faltimo, <em>Hola<\/em>, publicada en Trauko N\u00b030 de noviembre de 1990, narra en estilo epistolar el recuerdo&nbsp; de una amada perdida. Esta historia fue publicada en una versi\u00f3n intervenida con goma de borrar, logrando un efecto que desvanece la sexualidad directa y apunta a la sensualidad, al mostrar fragmentos corporales desde una visi\u00f3n nublada.<\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-2374\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-786x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"834\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-786x1024.jpg 786w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-230x300.jpg 230w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-768x1001.jpg 768w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-1179x1536.jpg 1179w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-1572x2048.jpg 1572w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-1024x1334.jpg 1024w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/alejandro__006-1-scaled.jpg 1965w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><i>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; A los inocentes de un tiempo loco <\/i>(1990). Gentileza familia de Alejandro Albornoz<\/p><p><br><\/p>\n<p>Este proyecto de libro posee un poco m\u00e1s de doscientas p\u00e1ginas y, pese a que el autor finalmente accedi\u00f3 a su publicaci\u00f3n, a\u00fan no ve la luz. Una dificultad real es la poca aceptaci\u00f3n que podr\u00eda tener una propuesta como esta para los jurados de los concursos gubernamentales de cultura, cuyos criterios son \u201cdelicados\u201d. La verdad es que seguimos con la idea de revelar este voluminoso libro de hermosa oscuridad. Alejandro falleci\u00f3 sin lograr ver su obra reunida en un volumen que la mereciera. En ello persistimos, esperando que su desencanto se haya aplacado en el m\u00e1s all\u00e1. M\u00e1s valdr\u00e1 tarde que nunca.<br><\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><br><\/p>\n<p><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<\/p><p style=\"font-weight: 400;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2371\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/foto-bio-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/foto-bio-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/foto-bio-768x514.jpg 768w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/foto-bio.jpg 960w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Rodrigo Araya Tacussis&nbsp;<\/strong>(1973)<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Cineasta de la extinta Universidad Arcis. Es documentalista, investigador y guionista, a lo que suma edici\u00f3n de libros como la compilaci\u00f3n <em>Trauko<\/em>; <em>la mayor\u00eda de edad<\/em> (2009), <em>Si no tienes donde ir de Vicho Plaza<\/em> (2011), <em>Brutal Comix de Lautaro Parra<\/em> (2013), <em>Terremoto<\/em> de Jordi Lloret y H\u00e9ctor Labarca (2016), <em>Kiky Bananas y otras historias<\/em> de Karto Romero (2016) y &nbsp;<em>El Conde de Matucana<\/em> de Ricardo Fuentealba (2016). Es autor junto a Jordi Lloret y Alfonso Godoy del libro <em>Matucana 19; El garage de la resistencia cultural 1985-1991<\/em> (2019).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abAlbornoz fue un artista ochentero, ilustrador, pintor y comiquero. 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