{"id":1358,"date":"2021-05-10T11:47:27","date_gmt":"2021-05-10T11:47:27","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaestrabismos.com\/?p=1358"},"modified":"2022-07-15T09:54:17","modified_gmt":"2022-07-15T09:54:17","slug":"nada-significa-nada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2021\/05\/10\/nada-significa-nada\/","title":{"rendered":"NADA SIGNIFICA NADA de Carmen Avenda\u00f1o: la brevedad desafiante de los aforemas"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"1358\" class=\"elementor elementor-1358\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-59f343c0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"59f343c0\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7f7efc03\" data-id=\"7f7efc03\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-304ab708 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"304ab708\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><\/p>\n<p><strong>\u201cNada significa nada\u201d de Carmen Avenda\u00f1o: la brevedad desafiante de los aforemas\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p class=\"has-drop-cap has-normal-font-size\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Desde sus or\u00edgenes, la tradici\u00f3n occidental del aforismo ha sido predominantemente masculina en su configuraci\u00f3n misma, a\u00fan en aquellos escritos por mujeres. Por definici\u00f3n, se trata de expresiones invariablemente breves, concisas y coherentes cuya funci\u00f3n es afirmar categ\u00f3ricamente verdades de distinta \u00edndole, por lo general, morales. Estrechamente emparentado con el proverbio y la m\u00e1xima, el aforismo clausura cualquier alternativa distinta, inexactitud o duda, mostr\u00e1ndose inequ\u00edvoco, absoluto. Es m\u00e1s, el hecho de que reciban tambi\u00e9n el nombre de <em>sentencias <\/em>refuerza este car\u00e1cter.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Sin embargo, por fuera de esta concepci\u00f3n general del aforismo como frase para el bronce, se ha ido fraguando un cierto contracanon cada vez m\u00e1s visible. Obras en espa\u00f1ol como <em>Voces <\/em>de Antonio Porchia, <em>El diario in\u00e9dito del fil\u00f3sofo vien\u00e9s Ludwig Wittgenstein <\/em>de Fredy Yezzed o <em>Lenguaraz <\/em>de Erika Mart\u00ednez Cabrera representan una ruptura con el esquema de la sentencia y, por ende, de la moral. Aunque claramente dis\u00edmiles entre s\u00ed, todas se articulan a partir de escritos fragmentarios en \u201cotro\u201d c\u00f3digo: uno ac\u00e9ntrico, raro. Manteniendo solamente la brevedad, funcionan como la ultra concreci\u00f3n de un lenguaje po\u00e9tico que, por lo mismo, se difumina, se indefine o -en palabras de Shklovski- se \u201cextra\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A esta genealog\u00eda pertenece <em>Nada significa nada <\/em>(Ed. Moneda, 2019) de Carmen Avenda\u00f1o (Santiago, 1976). Desde su t\u00edtulo y portada, este libro desestabiliza la lectura y -justamente- obliga a detenerse y repensar. Adentr\u00e1ndose en sus p\u00e1ginas, la primera sensaci\u00f3n que surge es la de haber entrado en contacto con la bit\u00e1cora de un ojo que, mientras escudri\u00f1a con verdadera prolijidad el mundo circundante, registra su visi\u00f3n particular de cada cosa, dando a conocer sus dimensiones desconocidas o redefini\u00e9ndolas, derechamente. Nada se escapa de esta revisi\u00f3n, ni siquiera la pornograf\u00eda (\u201coficio grupal de los cuerpos y solitario de los corazones\u201d), el boxeo (\u201cdos verticales tratando de convertir a la otra en horizontal\u201d) y los gatos (\u201cme gusta c\u00f3mo los gatos\/se limpian la decepci\u00f3n del lomo\/c\u00f3mo se acicalan la dignidad\u201d).<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Tampoco han quedado fuera los grandes temas de la cultura occidental. En esa l\u00ednea, Dios (\u201cSi devel\u00e1ramos a Dios como la madre que es\/ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil desobedecerle y amarle\u201d); la religi\u00f3n (\u201cNo inventamos la religi\u00f3n\/para consolarnos de la muerte\/sino del albedr\u00edo\u201d); la muerte (\u201cTodo fuera como quitarse la vida\/Yo preferir\u00eda quitarme la muerte); el amor (\u201cel amor es el deseo fabulado\u201d); y la sociedad (\u201c\u00bfPor qu\u00e9 la clase alta es alta?\/Porque se para arriba de la baja?\u201d) son sometidos a escrutinio todo el tiempo y desacralizados con agud\u00edsimo humor.\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0De esta manera, <em>Nada significa nada <\/em>oscila entre una aparente inocencia o candidez (\u201cEl bang bang te mata\/ el Big Bang te crea\u201d) y complejas reflexiones psicoanal\u00edticas en dos o tres palabras (\u201cSi la esencia del deseo es la insatisfacci\u00f3n\/el deseo m\u00e1s real es el m\u00e1s irrealizable\u201d). En cualquier caso, la escritura de Avenda\u00f1o problematiza y tensiona. Es decir, al contrario del aforismo tradicional, no clausura, sino que abre toda una gama de posibilidades.\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Con una inusual conciencia de s\u00ed mismo, este libro se encarga sostenidamente de explicitar su po\u00e9tica, dejando mucho m\u00e1s en claro lo que no es que lo que es y defendi\u00e9ndose de antemano de cualquier etiquetado err\u00f3neo (\u201cQue estos aforemas\/ sean como n\u00edsperos\/un color perfumado\/acicates de la sed\u201d). En esa misma l\u00ednea, no cesa de reflexionar e ironizar en torno a las palabras (\u201cQue las palabras sirvan\/para pedir lo que queremos\/es la renta que deben pagar\/por vivir en nuestra boca\u201d); \u00a0la poes\u00eda (\u201cLa poes\u00eda es el acto perverso de recrear la inocencia\u201d); e incluso los poetas (\u201cMe gusta ver en las olimpiadas por televisi\u00f3n\/a esa gente que se pasa la vida preparando un salto\/Parecen poetas\u201d). Estas operaciones de subversi\u00f3n se extreman y completan con la an\u00f3mala numeraci\u00f3n de las propias p\u00e1ginas, que no siguen el orden l\u00f3gico y ni siquiera se apegan a la \u201ccorrecta\u201d escritura de las cifras.\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Sin duda alguna, estamos frente a una publicaci\u00f3n que se inscribe dentro de una serie de obras recientes que reformulan al aforismo como expresi\u00f3n po\u00e9tica, explorando al m\u00e1ximo el amplio espectro de opciones que ofrece la brevedad. Al mismo tiempo, confirma la solidez y originalidad del trabajo que Carmen Avenda\u00f1o ha ido construyendo casi secretamente durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas.<\/p>\n<p><\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-1358 gallery-columns-1 gallery-size-full'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/2021\/05\/10\/nada-significa-nada\/portadas-para-productos-nsn-600x599\/'><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"599\" src=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/portadas-para-productos-NSN-600x599-1.png\" class=\"attachment-full size-full\" alt=\"\" aria-describedby=\"gallery-1-1761\" srcset=\"https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/portadas-para-productos-NSN-600x599-1.png 600w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/portadas-para-productos-NSN-600x599-1-300x300.png 300w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/portadas-para-productos-NSN-600x599-1-150x150.png 150w, https:\/\/revistaextrabismos.com\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/portadas-para-productos-NSN-600x599-1-50x50.png 50w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<figcaption class='wp-caption-text gallery-caption' id='gallery-1-1761'>\n\t\t\t\tFotograf\u00eda proporcionada por el editor\n\t\t\t\t<\/figcaption><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<p><strong>Cinco aforemas del libro \u201cNada significa nada\u201d de Carmen Avenda\u00f1o (Santiago, 1976)<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Yo fui una ni\u00f1a brillante.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>De haber permanecido en la infancia<\/p>\n<p><\/p>\n<p>hubiera tenido un gran porvenir.<\/p>\n<p><\/p>\n<p><strong>*\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><\/p>\n<p>Pornograf\u00eda:<\/p>\n<p><\/p>\n<p>oficio grupal de los cuerpos y solitario de los corazones.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Cuando hago las cosas a tiempo<\/p>\n<p><\/p>\n<p>luego vuelvo sobre ellas y las miro:<\/p>\n<p><\/p>\n<p>parece que el tiempo las hizo en mi lugar.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Si devel\u00e1ramos a Dios como la madre que es<\/p>\n<p><\/p>\n<p>ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil desobedecerle y amarle.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>*<\/p>\n<p><\/p>\n<p>La raz\u00f3n de buscar significado a los sue\u00f1os<\/p>\n<p><\/p>\n<p>es tener una coartada para contarlos.<\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDesde su t\u00edtulo y portada, este libro desestabiliza la lectura y -justamente- obliga a detenerse y repensar. Adentr\u00e1ndose en sus p\u00e1ginas, la primera sensaci\u00f3n que surge es la de haber entrado en contacto con la bit\u00e1cora de un ojo que, mientras escudri\u00f1a con verdadera prolijidad el mundo circundante, registra su visi\u00f3n particular de cada cosa, dando a conocer sus dimensiones desconocidas o redefini\u00e9ndolas, derechamente\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1717,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"elementor_theme","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-1358","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mirada-oblicua"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1358"}],"version-history":[{"count":36,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1821,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1358\/revisions\/1821"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1717"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaextrabismos.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}